lunes, 23 de febrero de 2009

aquel verano del 94. acto III

Al salir del hospital me concedieron unos días más de asilo en el albergue para dormir. Durante el día me buscaba la vida para obtener dinero, tabaco, comida y ..cultura.
En esa isla fue donde concluí que la cultura debía ser gratuita y con ese convencimiento me dejaba caer por las librerías para apoderarme de los libros que creía necesarios para mi formación.
Esta máxima también se extendió a otras necesidades, si tenia hambre solo debía pasar por cualquier tienda o supermercado. Todavía me sigue intrigando como la cajera de un supermercado de porto-cristo no me dijo nada al pasar por la caja únicamente vestido con un simple pantalón corto y guardando en mis zonas nobles un paquete de galletas del príncipe de beckelaer, tamaño casi familiar.
Los días transcurrían de viaje en viaje por la isla a lomos de mi bicicleta y con el tiempo mis piernas lograron un tono ciertamente prometedor, con ese fondo físico adquirido no fue difícil plantearme excursiones de varias etapas.
En una de estas salidas obtuve mi equipo de submarinismo ya que en la isla todo parecía al alcance de mi mano y puedo decir que siempre quedare agradecido por los días tan fantásticos que pase buceando en los fondos del litoral.
A veces tenía que encontrarme con mis fantasmas, esos que me hicieron huir de Valencia y que lógicamente me hicieron ver desde casi mi llegada a la isla que no seria allí donde lograría vencerlos. Supongo que podría haber regresado a Valencia mucho antes pero estaba a gusto sin conocer a nadie.
Y esto último también se truncó una tarde que paseaba por el puerto, andaba cogido de la mano a mi bicicleta, escuchando música cuando de repente oí que alguien me llamaba por mi mote. - Goriiiiiii! Tarde en girarme pues quien iba a pensar en algo así pero sucedió, unos amigos de valencia habían venido a buscar trabajo. Estaban acampados casi enfrente del palacio de Marivent, donde veranea el rey, en el pueblo mas destartalado de toda Palma, Cala mayor. Nos abrazamos y quedamos en que me iría con ellos de inmediato, regrese al albergue y les dije adiós. Por estas fechas Agosto decidía asomarse con fuerza. En ese ultimo mes y medio de completo ocio, pude saborear los caracoles de mar recogidos con mis propias manos luchando de forma inexperta con los rompientes, allí donde disfrute viendo el tenis de Arantxa y Steffi Graf, allí donde encontré sensaciones perdidas frente a una mujer que nunca toque, allí en la Isla de Palma.

aquel verano del 94. acto II

Como se veía venir, mi sino en este viaje seria la aventura de bajo coste, algo así como una andadura hippie cruzando la frontera de la indigencia. Para ello solo hay que relatar como transcurrió mi segundo mes allá en la isla de Palma.
No tardé mucho en tener que llamar a la puerta de un albergue para gente necesitada, durante unas dos semanas tuve techo donde dormir y quedo solo en un espejismo el tener que trasnochar tirado en la calle. Aunque eso solo fue cuestión de tiempo.
Durante la estancia en el albergue busqué trabajo y tanto que lo encontré, mi habilidad para confeccionar a la carta mi currículum verbal mejoraba por momentos y prueba de ello fue mi incorporación a un humilde restaurante oriental que daba la bienvenida a todos los veraneantes de un pueblo cercano a la ciudad. Fue el día de la inauguración y se debía demostrar mi dominio del inglés, evidentemente mis embauques tardaron poco en descubrirse ya que con los dos únicos clientes que vinieron en todo el día me fue difícil distraer al jefe amarillo y que no se percatara de cómo suplicaba a los clientes que tuvieran paciencia conmigo… no tenia ni papa del english language. Lógicamente no me dieron una segunda oportunidad, me pagaron y quedó en mi memoria gustativa el plato de bacalao seco con arroz blanco y hojas de lechuga que comí ese día.
Ya por aquel entonces había cambiado de montura, hasta que mucho tiempo después me la sustrajeran la bicicleta fue mi gran compañera por toda la isla. Con ella logré encontrar mi verdadero bautismo de fuego en la cocina, ayudado por el ya conocido currículum me plante en un pub ingles donde se precisaba alguien con soltura en la plancha y confección de ensaladas. Catorce horas de trabajo y ciento cuarenta mil pelas al bolsillo, la pena fue que dure una semana. Se trabajaba bastante y a pesar de haber descubierto uno de los grandes secretos de la cocina, congelen un donuts y cuando quieran servirlo metan 30 segundos al microondas, como recién hecho, no fue suficiente pues a la semana con un calor insoportable y una sensación muy extraña en mi cabeza le dije al jefe que me largaba, se quedo un tanto estupefacto ya que me veía como una joven promesa a la hora de meter platos por el hueco que conectaba con la barra y que se esfumaba sin mas.
Me largue al hogar, dulce hogar del indigente y allí mis compañeros empezaron a preguntarme por unos sospechosos granitos que empezaron a surgir por todo mi cuerpo. Tras pasar toda la noche y el medio día siguiente de una manera que ni recuerdo y supongo que así es por autodefensa de mi memoria, me decidí a ir a un hospital de urgencia. Tenía la varicela.
Todo el santo día tirado en la calle con la granulometría de mi cara subida de vueltas y como dije antes, las líneas maestras trazando implacables mi destino.
Salí del hospital con un salvoconducto hacia un futuro mejor, llena de prosperidad, un hospital solo para gente maltrecha por esta vida de grandes oportunidades y enormes fracasos. La situación no se planteaba tan mal, metido en un hospital, cuatro comidas al día, baños con copos de avena durante el tratamiento y los mundiales televisados en plena efervescencia.
No puedo negarlo, esas dos semanas de prorroga fueron el oasis durante mi peregrinación por el desierto de la escasez. Conocí el sabor de la derrota ajena, gente desencantada con la vida, peleas por primeras necesidades no cubiertas, cervezas y otros alcoholes dando sentido a su rechazo por una vida mas plena. Y a la vez hubo quien me mostró que no había nada como darle las buenas noches a las estrellas, que se podía encontrar una amistad en medio de tanta falta de oportunidades.
Así fue como pude entablar amistad con personas que me contaron su pena y hallaron a su vez alguien con ganas y tiempo para escuchar. Y claro, había que vivir aquello en su máxima expresión, lo primero sacar dinero de donde fuera.
Podría extenderme en relatar en como mis habilidades de pícaro fueron puliéndose de manera natural pero no puedo contabilizar todos los incautos gerentes de bares que se tragaron lo de que mi monedita de 500 pesetas se la había tragado su maquina del tabaco, ni todas las puertas a las que llamamos pidiendo una limosna para el pobre.
Lo que si puedo aun con cierta nostalgia es relatar como en pleno mediodía pude sacar del parque publico junto a la catedral a todo los guiris al ritmo de palmas y diciendo en voz alta con un refinado ingles “five minutes for close”. Los extranjeros aturdidos por tan enérgicas órdenes fueron dejando el parque diligentemente, parque que albergaba una hermosa fuente plagada de monedas en su fondo multicolor.
No recuerdo la cantidad de monedas que cogimos, ni cuantos deseos rompimos de un plumazo pero la sensación de tener la cara mas dura que el cemento todavía perdura.

aquel verano del 94. acto I

He tenido varios veranos que han marcado mi existencia y aquel del 94 quiso ser protagonista de mi huida más sonada, después ya no he tenido escapatoria o no he querido buscarla.
Mi vida giraba entorno a las drogas. Sin sexo ni rock and roll, los amigos tiraban mucho y junto con ellos encierro a todos los banquitos que en un parque de mi barrio nos daban asiento día tras día, noche tras noche. La gran fumata blanca se repetía a diario y no justificada por estar en tiempos de paz. Esta paz que solo se alteraba por la cocaína que entraba casi a diario por el apéndice cyranesco que me caracteriza y que fue la detonante de que algo tenía que hacer con mi vida.
Decidí largarme todo el verano, la idea ya venia rondándome la cabeza desde hacia tiempo, con lo que planteé a todo el profesorado que me adelantaran los exámenes y así sucedió. A primeros de junio ya estaba cogiendo el barco, con mi bicicleta, mi vespino y sólo dos manos.
Llamaremos suerte al encuentro con aquel tipo que conocí y que di por chalado en un primer momento viendo como se desenvolvía a grito pelado con las azafatas del barco, mas tarde fue compañero de habitación en palma y obviamente los dos brazos que me faltaban. Sobre como acabé con el, con una deuda perpetua a mi favor de 8.000 pesetas..tal vez sea parte de otra historia.
En efecto, decidí hacer las Baleares ya que las Américas se me quedaban algo grande. Además la empresa tenía un carácter mas espiritual que emprendedor y los hechos al final dictaron sentencia. De tres meses y medio trabaje si no recuerdo mal veintidós días.
El primer trabajo fue en una pizzería regentada por un valenciano, el paisano dio por bueno mi currículum verbal resaltando mi experiencia como pinche de cocina pero con la mala suerte que al primer día de trabajo se descubrió que mi experiencia como tal estaba algo mas que abultada y se remató encontrándome con un mamón de jefe cocina que me pinchó y pinchó hasta que se salió con la suya, supongo que el paisano no le costo elegir a quien tirar, su currículum venía contrastado. Tampoco ayudó que me pillara fumando entre fogones, todo sea dicho. Esto ocurrió a la segunda semana de estar allí, continuaba hospedado en una habitación del centro de Palma y así continuó por mas de un mes, tiempo en el que no saboree ni un mísero plato caliente. Sin ser consciente se estaban trazando las líneas maestras de mi viaje.
No puedo recordar en que momento la situación económica se fue al traste, ni tampoco recuerdo como se fue el siguiente mes de mi cartera de viaje, pero en pleno verano buscando trabajo se rompió la vespino a unos 15km de la ciudad y decidí ir a recogerla un sábado a ver si algún repartidor me echaba un cable.
Así fue, pude constatar que mi cara de perro pachón surtió efecto y un buen hombre aceptó remolcarme la moto a condición de acompañarle todo el día por la isla repartiendo pescado, al finalizar el día tuve el mejor premio que recuerdo, después de un mes sin probarlo, saboree un plato caliente, nada menos que medio pollo con patatas.
Solo me viene a la memoria haber experimentado un placer superior y fue unos años después perdido entre montañas, sediento por largas horas, el encuentro con un abrevadero para animales...

encuentro..casual

Cuando recibi las dos entradas para el cine, no pense en la importancia de unas butacas numeradas, de alguna manera se predestinaba quien seria la persona que me acompañaria al otro lado de mi amiga.
Enma siempre ha sido una apasionada del cine y aun cuando nuestras vidas nos impiden vernos a menudo, respetamos como un pacto de sangre ir a ver alguna de las ultimas novedades en pantalla grande. Con cierta dignidad, su novio empieza a vivir con ello.
En esta ocasion, podria decir que di mi brazo a torcer, si bien yo habia insistido de una manera casi mercantil, mis embaucadoras palabras no sirvieron para darle el merecido puesto a De niro y Pacino en su cara a cara mas genuino, tenso y fatal. Ambos monstruos del celuloide cayeron derrotados ante el diario de una tal bridget jones.
Como todo lo que vivo con Enma se convierte en una fiesta, no fue menos nuestra entrada al cine ya que puede dar fe de ello el encargado de limpieza que entre proyecciones se dedica a retirar todas las palomitas y demas restos de consumo que caen en el hall del primer piso. Con nuestras ansias de entrar el primero , chocamos justo cuando cruzamos la puerta de acceso al mismo, la medida exacta de esta es justo de dos cuerpos y un paquete de palomitas..el motivo para que no entremos.
Intente no perder ni un segundo recogiendo palomitas, no quise pensar en toda la cocacola esparcida por el castigado suelo y salimos a la fuga entre risas tras unas butacas que nos brindaran cobijo del personal que posiblemente ya nos ponia en busca y captura.
Metidos en nuestra guarida y con diez minutos para que se apagaran las luces, aprovechamos para sonsacarnos las ultimas informaciones de nuestros otros amigos, de paso veiamos desfilar a la gente que nos acompañaria en la sala aunque como casi siempre perdi en la apuesta de saber que tipo de persona se pondria a mi derecha. Con nuestra dilatada experiencia ya no nos conformamos con adivinar sexo e introducimos mas variables como color de pelo y vestimenta, esta vez Enma se quedo mas cerca y solo le falto acertar en la ropita que aquella criatura se atrevio a exhibir en una fria, muy fria sala en que aquel sitio se convirtio. Yo no daba credito a que del grupo de 7 personas ella fuera el patito feo pues la unica que no traia compañía era ella. Cuando se dirigio hacia la butaca pegada a la mia y dejo caer su mirada surgio la tonta conversacion:
-Supongo que no vendras a hacerme compañía.
-La verdad es que vengo muy bien acompañada, como puedes ver.
-Es cierto pero veo que hoy bailas sola.
-¿podrias decir tu lo mismo?
-Asi es, el niño no sabe bailar y mira que he intentado enseñarle, contesto enma.
-Jaja, veo que tienes cierto prestigio.
-Quizas tenga que dedicarme a otra cosa pero de momento estas aquí y no pienso callarme hasta oir cual es tu nombre
-No hace falta que molestemos a todos los presentes, mi nombre es alejandra.
-Para serte sincero, no contaba contigo alejandra. Yo venia a practicar mi ritual sagrado con mi querida amiga enma.
-Pues me parece bien, te debes a tu ritual y a tu amiga.
-Si asi es, me gusta el cine, las palomitas, la tension que se vive en ciertos momentos de la pelicula.
-No se porque pero esta pelicula no te va a poner con mucha tension.
-Ya, de eso ya te estas encargando tu.
-¿porque dices eso? Ponte comodo, que nada te haga sentir tenso.
-Seguro q sabre salir del mal trago, si me hiciera falta me cogerias de la mano?.
-Disculpa enma, sueles venir con tu amigo a ver peliculas? Como logras hacerle callar?
-Normalmente compro muchas palomitas, es la mejor forma pero esta vez..digamos que me quede sin esa poderosa arma. Jaja.
-Asi es como me haces callar? Y me tengo q enterar asi? Creo q acabo de abrir otro nuevo frente y no se si podre salvar los muebles, me esta bien empleado. De todos modos vendere cara mi derrota. Bueno alejandra, si en algun momento no entiendo algo de la pelicula, tal vez te pregunte.
-Ya me siento con la obligacion de resolver tus dudas. No tengas reparos en preguntarme.
-Tomo nota, asi hare. Por cierto si te aburre la pelicula, fuera nos espera una bonita terraza y buena conversacion.
-Es que no te cansas nunca?
En ese momento las luces se apagaron y mis palabras a su oido quedaron en su suave susurro: --La verdad, ya sentia el cansancio de no encontrarte...

domingo, 22 de febrero de 2009

son las siete y cuarto de la mañana

Son las siete y cuarto de la mañana, acabo de levantarme y me arrastro hacia la cocina para preparar café. Con movimientos pausados y eternos deslizo mis manos por el banco de la cocina en busca de la pequeña cafetera, el bote de café, la cucharilla.. lo de todos los días.

La pongo a fuego muy muy lento, me dará tiempo a ducharme rápidamente, volver y salir pitando al trabajo, no sin antes ir a darle un beso de buenos días.

En un movimiento inesperado me rasco la barbilla y llega a mi nariz un aroma bien conocido, me estremezco, me bloqueo. Es el aroma de su sexo. Cierro los ojos y golpean mi cabeza los destellos de su cuerpo desnudo, mis manos aferradas a el, ha sido una noche de búsqueda y encuentro. Empiezo a deleitarme con los jugos que se producen en mi boca, mi mente empieza a trabajar, a estudiar la manera de llegar tarde a la oficina, estoy decidido a cambiar el rumbo de la mañana. Muy posiblemente me llevaré un buen puro en el trabajo, pero lo tengo claro y a cada instante que pasa e imagino como voy a despertarla....sonrío.

Me voy a la ducha con las dos manos pegadas a mi cara, no huelen igual ya que cada una se fue por caminos distintos, me chifla como sabe su clítoris, sus labios , los de arriba y los de abajo, sus nalgas y sus aromas prohibidos, sus axilas y ese perfume tan femenino, el de frasco y el que viene producto de sudores fríos. Alcanzo a recordar que dormi abrazado a su espalda con parte de mi dentro de ella. Tras el trámite de la ducha me voy directo a la habitación, apenas entra luz por la ventana y juego con la ventaja de que mis ojos pronto se acostumbran a la oscuridad. Distingo su silueta quieta , dormida y apenas brillante. Existen pocos placeres que superen el conocerse dueño de una hembra, en vida y en sueño, y ahora deseo corresponderla como se merece, despertarla e incitarla a pecar, a reactivar sus ganas de vivir algo diferente, sin normas estrictas, sin reproches ni márgenes de maniobra. Me siento en la cama pegado a ella, deslizo mi mano por su largo cabello que con la misma actividad que una enredadera busca alimento allá en las zonas humedas de su cuerpo. Mi mano sigue el mismo curso dejando caricias por toda su espalda hasta llegar abajo mientras vigilo no violentar apenas su sueño. La curva al final de su espalda me obliga a levantarme, voy en busca de su sexo y debo abrir camino. Me levanto para ponerme al pie de la cama y dejarme caer lo justo para que mis manos, mis labios y mi lengua trabajen. Apoyo mis manos sobre sus nalgas y abro el fruto lo justo para se note el roce al pasar. Me vuelve loco sentir la fuerza de mi lengua abriéndose paso hasta llegar a la semilla del mal. Ahora mis labios besan los suyos y las primeras reacciones se hacen llegar, Ella, la hembra dormida , se retuerce ligeramente, sus piernas quieren replegarse, ha sentido algo extraño en su seno y yo a aquellas les obligo a obedecerme. Introduzco mi lengua, me empapo de su aroma, mi cara esta pegada a sus nalgas, a su coño caliente. Una mano inesperada pega mi cara a su cuerpo, esta despertando, su parte inconsciente sabe lo que quiere y me lleva, me obliga, me retiene. Con la violencia del que pretende hacerse dueño levanto la cabeza para confirmar su despertar, cruzamos miradas, sonríe con sus ojos hinchados para decirme:

-¿no estarás pensando en llegar tarde?

-acabo de llamar al jefe, le he dicho que me he levantado con fiebre.

-no has llamado a nadie mentiroso pero sigue no pares.

Con mas ímpetu me abalanzo como un lobo hambriento devorando la jugosa carne de mi presa. Ella sabe lo que quiero y se da la vuelta para ofrecerme una nueva visión, un nuevo ángulo de ataque con el que llegar mas hondo dentro de su ser. Y se sabe ganadora porque acabará poniéndose encima mía, limitando el aire con el que yo pueda respirar, es mi perdición cuando su sexo me oprime, cuando su sexo se convierte en la mordaza mas eficaz. Cabalgando sobre mi boca, oprimiendo con la fuerza de su cintura , cada vez me cuesta mas respirar y con sus ojos irradiando poder y lujuria me permite unos segundos de descanso para volver de nuevo a la carga, a por mi voluntad. A mi modo yo también me se ganador y doy fe de ello cuando percibo ese giro tan genuino de sus caderas, se esta corriendo literalmente en mi boca y se deja caer hacia atrás agarrándose a mis piernas, marcándolas con la fuerza de la hembra que ha llegado lejos…al climax.

-mmm..delicioso, ¿no te dije buenos días?

-me parece que no, creo que te toca llamar a mi jefe.

realidad 2.0

llevo tiempo colgado de una pagina de contactos, aunque para mi mas que contactos sea una pagina de relaciones. Allí uno deja parte de su identidad si lo desea. Puedes poner fotos, colgar post, meter musica y videos..esta muy bien. Puedo afirmar que he escrito temas muy personales y he conocido gente que me interesa pero me cansa la rutina de no avanzar, que solo sea saludarnos, alegrarnos un poco el dia, me falta algo.
Como veo que esto no avanza me voy a decantar por este sitio que siendo mucho mas impersonal me evita pensar que podria ir a mas, conocer mas a fondo a las personas que se puedan cruzar en mi camino. De entrada me entran las dudas de si alguien leerá esto algun dia.

Aquel no deja de ser un sitio virtual y me estoy cansando de esa realidad 2.0 como me ha dado por llamarla. Me canso de abrir mi cuenta a la espera de que alguien comente mis fotos, de que alguien me escriba algo, demasiadas expectativas supongo.

Rescataré de allí mis escritos y los iré colgando, me interesa leer buenos escritos y que me lean para mejorar escribiendo. No estaría nada mal encontrar a alguien al que le guste escribir, leer, apuntar ideas para mejorar lo expuesto. A mi me encanta que me critiquen porque es señal de que se han interesado en lo que he escrito.
Hasta pronto

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